Brillante como un fragmento del cielo, la mariposa «Morpho peleides» despliega sus alas en un azul tornasol, convirtiéndose en el símbolo natural más sublime del Municipio Palavecino. Su belleza efímera, pero eterna en el imaginario de nuestra tierra, evoca la magia de las altas cumbres de Terepaima, donde encuentra refugio entre bosques frondosos y verdes infinitos.
En las montañas, entre la neblina y el verdor, su vuelo se confunde con el firmamento, como si la naturaleza hubiera tejido un lazo entre la tierra y el cielo. Cada aleteo es un destello de vida, un recordatorio de la riqueza biodiversa que Palavecino protege con orgullo.
La Morpho peleides no es solo una mariposa; es el alma azul de nuestro territorio, un emblema de libertad, transformación y la eterna armonía entre el paisaje y sus criaturas. Que su vuelo siga inspirando, como un milagro alado que habita en el corazón verde de Terepaima.
José Luis Sotillo
Cronista Parroquial de Agua Viva

